En este blog se va a hablar también de la movida del rock post dictadura de Uruguay. Tengamos en cuenta que la dictadura militar de Uruguay terminó en el año 1985, dos años después que en Argentina. Al igual que en nuestro país, en Uruguay se tardaron varios años hasta que las fuerzas de seguridad se acoplaron la democracia, por lo tanto no era raro que la policía iniciara razzias o que le pegara palazos a los jóvenes que asistían a recitales de rock. Quiero hacer un comentario aparte sobre lo que es en sí el rock post-dictadura: es simplemente eso, la liberalización musical producida tras años de censura en cualquiera de los países en que se produjo. La música para algunos tiene una función combativa y sin dudas puede conmovernos e incluso movilizarnos para la acción. Pero que no se diga que fomenta la apatía, de lo contrario sería tolerada por el sistema. Es cierto que el objetivo de las compañías discográficas no es otro que el de ganar dinero. Pero sucedía que tenían que encontrarse las expresiones musicales de vanguardia de occidente, con epicentro en EE.UU y el Reino Unido y que terminaron llegando con bastante retraso en Sudámerica, con expresiones excelentes. Es que la realidad del Tercer Mundo es mucho más dura y merece ser contada/expresada. A veces ni siquiera importa si los músicos son eximios intérpretes, sino la sangre con la que crean sus melodías, armonías y sus letras.